TESTAMENTO Y AÑOS POSTERIORES DE LA EMPRESA
Por la información que se conoce de su testamento, heredó de su padre unas 65 mil pesetas, que no sería poco para la época y la zona, pero desde luego insuficientes para acometer todas las actividades empresariales que llevó a cabo, por lo que sin duda era una persona inteligente y trabajadora. En sus 54 años de vida emprendió muchos trabajo y fundó una empresa propia “Aquilino Lantero e Hijos, S.R.C”, en 1901 con un capital de 100.000 ptas.En su testamento hace expresa mención de su deseo de que la empresa familiar se mantuviera “sin hacer particiones” y gestionada por sus hijos, quienes iban incorporándose al cumplir la mayoría de edad y con la obligación de la plena dedicación. Dicha empresa tuvo sucesivas ampliaciones de capital conforme las circunstancias y la coyuntura lo requería.
Tras su fallecimiento, en 1909, sus hijos mantuvieron la sociedad bajo la razón social de “ Hijos de Aquilino Lantero”, con sede en Gijón. Tomó entonces las riendas de la empresa el hijo mayor, Celestino. Sin embargo, la fatalidad le llevó a una muerte temprana tan solo un año más tarde, pues perdió su vida siendo apuñalado a plena luz del día en la Plazuela de San a a Miguel, en el centro de Gijón, a manos de un obrero durante el transcurso de una huelga general. Será entonces Vicente quien tome el control
Los años posteriores fueron muy prósperos y la actividad empresarial permitió expandir el negocio e invertir en la compra de nuevos terrenos en Villagarcía de Arosa, así como edificar la famosa e icónica nave “de Lantero”, demolida en los 80 y ejemplo de arquitectura industrial moderna.
En 1917, se compran los terrenos en Villagarcía de Arosa y se construye la fábrica.
Debieron ser unos tiempos de actividad empresarial frenética y los negocios, indudablemente debían marchar viento en popa... Con el tiempo fueron incorporándose familiares al negocio común; de Celestino, sus hijos Juan y Felipe Lantero Fernández-Laviada; de Vicente, sus hijos José Luis y Alfredo Lantero Belaunde; de Agustín, su hijo Manolo Lantero Fernández y de José , sus hijos
Juan Jesús y Alfonso Lantero Rózpide.
En 1925 se decide traspasar el domicilio de la central a Madrid y constituyen en 1934 la empresa Hijos de Lantero LTD. Para entonces ya había delegaciones en Bilbao, Gijón, Oviedo, Coruña, Villagarcía, Vigo, Pontevedra, Santander y Madrid… y la actividad no solo
era venta de madera, sino la elaboración de cajas para envases, madera para minas, hierro y acero, adoquines de granito, viviendas desmontables, traviesas de Ferrocarril, postes de telégrafo, rollizos…
Aproximadamente en esas fechas se produce la primera escisión: los hijos de Celestino, ya mayores de edad, se independizan centrando su negocio, también maderero, en Santander. El resto de los hermanos continuaron unidos, dedicándose a los negocios de maderas, los hierros y las apeas para minas, etc. Son los Hermanos Vicente y José los que entonces gestionaban los negocios familiares, repartiéndose entre ellos las responsabilidades.
Eran muy diferentes de manera de ser y tuvieron el acierto de repartirse los papeles. Vicente se cuidaba de los temas financieros, contables, fiscales y administrativos,
en tanto que José llevaba, como magnífico comercial que era, toda la parte comercial e industrial. No cabe duda de que Vicente y José además de conjuntarse admirablemente fueron trabajadores incansables y magníficos gestores pues con la ayuda de sus hermanos, también buenos trabajadores, fueron capaces de ampliar el dimensión con las delegaciones mencionadas anteriormente.
La relación entre los hermanos fue tan buena que en los años 20 edificaron adosadas sus casas en Madrid, en la Calle Serrano números 134 y 136 (El edificio es nada menos que obra de Gustavo Fernández Balbuena).
En 1950, terminado el plazo marcado por el fundador, los hijos varones, deciden liquidar parcialmente esta empresa y fundar nuevas sociedades, cada cual con sus descendientes.
Es en 1950 cuando la empresa se produce la liquidación parcial del patrimonio de Hijos de Lantero, Ltd. repartiéndose amistosamente entre los primos de las diferentes familias el patrimonio industrial (por escritura otorgada en Madrid ante D. Alejandro Santamaria y Rojas
el día 27 de abril de 1950):
• Aquilino Lantero e hijos SA…Santander.
• Juan Lantero y CIA SA ... Bilbao.
• Agustín Lantero e Hijos Ltd .......... Gijón.
• José Lantero e Hijos Ltd. ... Madrid y Villagarcía de Arosa
• Hijos de Lantero Ltd. (el resto, incluidas las hermanas) ... Madrid y Oviedo.
A partir de ese momento cada rama familiar gestiona sus empresas de de carácter familiar.
Cabe destacar de nuestros antepasados aquellos valores que quisieron transmitirnos con el fin de preservarlos y legarlos a su vez a nuestros hijos y descendientes: el valor de la familia y la unidad entre sus miembros, el esfuerzo
y la responsabilidad, el trabajo y el emprendimiento, la generosidad, así como los principios cristianos y éticos sólidos que siempre les acompañaron.


